La verdad es que siempre me he sentido atraída al lado oscuro de la producción... el cine... el video... la televisión... la radio... ese mundo que nos permite construir fantasías... ese mundo que nos permite vivir realidades ajenas... no tan libre como los libros... pero te retratan otros mundos... otros seres humanos...
Desde que tengo memoria adoro ir al cine... adoro el olor de las palomitas... la sencillez de las sillas... el olor característico de las salas... y adoro las películas... y recuerdo el sonido del cinematógrafo en los cines como el Rex y el Variedades antes de que se modernizaran las salas...
Mis papás dicen que desde que nací iba al cine... que me quedaba ida viendo las imágenes que corrían una tras otra logrando cautivar mi pequeña mente... incluso... mi nombre de pila surge de una película de los años 60... cuya banda sonora deleita a mi papá...
Cuando el era adolescente... trabajaba los fines de semana como proyeccionista en el cine del pueblo... y desde que recuerdo... iba con ellos al cine... de hecho... una de las primeras películas que recuerdo fue ET... y tan solo tenía un año!!!!... la primera vez que vi la Guerra de las Galaxias quedé encantada con Yoda... y le tenía miedo a Alien a los 6... a los 5 años... cuando mi hermano estaba de camino... fui con mi mamá a ver Alicia en el país de las Maravillas... y recuerdo muy bien cuando la desperté al final de la película...
Por supuesto... muy desde antes de saber que esa era mi vocación... ya era fanática de los premios Oscar y de los diferentes festivales de cine... y es que además en mi casa siempre ha sido una especie de tradición tratar de ver las películas nominadas antes de la entrega...
El Domingo de la entrega siempre estoy preparada con un tazón gigante de palomitas... una botella de vino y otra de coca cola light (si... es imposible perder la costumbre!)... y es todo un evento... cada uno ve la edición... en inglés o en español... y durante los anuncios comentamos si estamos de acuerdo o no con el ganador...
Este año fue igual... y lo disfruto tanto... es como si don Oscar llegará una vez al año y se sentara a mi lado... sé que talvez nunca llegué a asistir al evento... pero siempre queda una esperanza escondida en mi corazón... donde mi vocación me grita y me dice que tengo que salir y arriesgarme... como lo han hecho muchos en el pasado... y que ahora... tienen una o más de esas estatuillas en su sala...
Capturado... 7:58 a. m. ![]()