Empezando de cero...
viernes, julio 03, 2009
6:28 AM
Tu beso se hizo calor,
luego el calor, movimiento,
luego gota de sudor
que se hizo vapor, luego viento
que en un rincón de La Rioja
movió el aspa de un molino
mientras se pisaba el vino
que bebió tu boca roja.
Si existiera realmente una papelera virtual... se darían cuenta que este post lo he tratado de escribir miles de veces en los 30 días que han pasado desde mi último post...
No es que no tuviera ganas de escribir... o que no supiera que decir... o que no estuviera presa en mi propia cabeza... no es eso... es que simplemente... no era lo que necesitaba decir... no encontraba las palabras para expresarme... no encontraba la forma de decirlo...
Tu boca roja en la mía,
la copa que gira en mi mano,
y mientras el vino caía
supe que de algún lejano
rincón de otra galaxia,
el amor que me darías,
transformado, volvería
un día a darte las gracias.
El tiempo es relativo... y a veces un minuto es eterno... y a veces un día no es suficiente... en estos treinta días... tuve un tiempo de desintoxicación... de mi misma... de mis propias cadenas y ataduras... un tiempo de desintoxicación... donde tenía que aceptar... que mi problema soy yo... mi necesidad de sentirme diferente... de pensar que soy de una manera cuando soy de otra... de mi obsesión x pensar en nadar contracorriente cuando en realidad... cuando en realidad soy yo misma quien no deja de viajar con las corrientes que la rodean...
Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.
Estos días... me trate de encontrar a mi misma... a darme cuenta que realmente... soy yo la que dependo de ciertos esquemas... y no los demás los que dependen de ellos... que soy yo misma la que siento que soy adicta a cosas de las que no soy... y que en cambio... si soy adicta de otras cosas que siento lejanas a mí...
El vino que pagué yo,
con aquel euro italiano
que había estado en un vagón
antes de estar en mi mano,
y antes de eso en Torino,
y antes de Torino, en Prato,
donde hicieron mi zapato
sobre el que caería el vino.
En realidad... no soy otra más que la que se ve al espejo todas las mañanas... que se creyó los cuentos de hadas cuando era niña... y que se trago el cuento de que el mundo puede girar alrededor de ella... cuando en realidad... los cuentos de hadas son ficciones... y que el mundo gira desde que comenzaron los tiempos... tiempos muy anteriores a que yo lograra siquiera poner un pie en la tierra...
Zapato que en unas horas
buscaré bajo tu cama
con las luces de la aurora,
junto a tus sandalias planas
que compraste aquella vez
en Salvador de Bahía,
donde a otro diste el amor
que hoy yo te devolvería......
Si bien es cierto que no estoy loca... sino que talvez soy más cuerda de lo que imaginaba... también es cierto... que a veces soy como una niña... cuando en realidad ya estoy lo suficientemente crecidita... y sé que en ciertos aspectos de mi vida estoy relativamente tranquila... hay aspectos en los que siento que si no dependo de algo o de alguien... no lo voy a lograr... no voy a hacerlo sola... xq el problema... es que aunque me vea en el espejo... aunque sepa quien soy... a veces... me llego a odiar con todas mis fuerzas... y me convierto en el motivo de mi desdicha... yo misma... sin necesidad de nadie más...
Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.
A veces... es una sensación... o una imagen... o un cuento... o una canción... lo que te conecta a la realidad de tu vida... y casualmente... ayer me puse a escuchar... no a oír... sino realmente a escuchar esta canción de jorge drexler... todo se transforma... y es talvez... esa canción... la esencia de lo que quiero decir...
Puede que yo no necesite más que aprender a quererme... puede que incluso... tan solo... necesite aprender a aceptarme... después de todo... uno no nace caminando... ni nace hablando... todos son pequeños pasos... cada quien a su ritmo... y además... todos importantes...
Capturado... 6:28 AM 