Cuando estaba en la u... durante un semestre tuve que llevar como 3 o cuatro cursos de guión... todos al mismo tiempo... y todos los profesores (cada curso tenía su profesor) con métodos diferentes de enseñanza de guión...
Con mi deficit atencional y mi hiperactividad... mi aburrimiento en clases... y mis ganas de salir corriendo hacia la calle de la amargura... nunca estuve muy presente en clases... y tampoco soy buena escribiendo historias donde tenés que poner un puta punto de giro en el minuto x de la historia... (ese tipo de esquemas cuadrados no van conmigo...)
Y de los cursos... la peor profesora me "iluminó" en la esencia del guión... con una especie de metáfora... quien sabe a quien la escucho... porque esa fue la única vez en su vida en que la utilizó... ni siquiera en los demás cursos que ha dado la ha usado... y gracias a Dios la dio justamente en el curso que yo estaba...
Según lo que nos comentó... escribir un guión es como hacer el amor... (hello?...)
Pos sí... y tiene lógica... tanto los guiones como las relaciones sexuales tienen un inicio... tienen saltos de emoción... tienen un desarrollo (que va aumentando según el ritmo de los protagonistas)... tiene un climax... y por último tiene un final... tiene un protagonista y un antagonista... y podemos seguir con los paralelismos...
Si se ponen a ver... tiene demasiado sentido... de nada le sirve a una historia tener un buen final si el ritmo de la historia no fue tan bueno... o tener un perfecto inicio si el climax no existe... o si el ritmo es demasiado acelerado que cuando llega el climax ni siquiera lo disfrutás... aunque en las historias es relevante si uno de los protagonistas no disfruta del asunto...
Mis compañeros empezaron a vacilar que nunca iban a escribir guiones de cortos... porque se podía poner en tela de duda su habilidad amatoria... esto después de que una compañera mencionó que con razón no le gustaban mucho las historias italianas (xq los hombres italianos llaman demasiado la atención... tienen un lenguaje demasiado exótico/romántico... tienen un inicio genial... pero que no le prestaban demasiado interés al desarrollo de la historia...)
Otra compañera mencionó ese día que entonces el director del sexto sentido debe ser un genial amante... y así continuaron los morbosos comentarios...
Talvez a algunos de mis compañeros ya se les olvidó esa metáfora... pero para mi es la regla a la hora de escribir... y la misma regla aplico para mis relaciones... la naturalidad... el respeto de los protagonistas... la confianza del escritor... la espontaneidad... y la creatividad... son el secreto del éxito en ambos campos... si no es que en todos...
Nunca hay que tener miedo a la experimentación... cada quien tiene su estilo... y lo que le funciona en una historia no funciona para otra...
Y la vida al fin y al cabo no será entonces una historia orgásmica que sigue las mismas reglas?
Me quedare con mi locura a disfrutar de la vida mientras encuentro la respuesta...
Capturado... 12:45 p. m. ![]()