Al pasar por la esquina no puedo dejar de notar el mini super con budas en la ventana... sus clientes se quejan de los precios y de lo explotadores que son... las doñitas critican a la mujer porque deja a sus hijos mayores cuidando a los menores... los critican por no hablar nuestro idioma bien... o porque no sabemos pronunciar sus nombres... pero la realidad de ellos es más dura de lo que pensamos...
Los días los pasan trabajando... no les importa si día o noche... si martes o domingo... ellos abren su negocio y venden sus productos... porque con eso compran su vida... desde que llegaron del otro lado del océano... desde que empezaron con un status de inmigrantes ilegales... hasta que compraron su derecho de estar aquí... que siguen pagando a crédito como si hubieran comprado una oportunidad de vivir mejor...
Mes a mes se les va el dinero pagando su deuda a aquel viejo que se asemeja a los budas que adornan la bodega que les sirve de casa... Sus lujos son las únicas llamadas teléfonicas a los seres que dejaron atrás cuando buscaron una vida "mejor"...
Su piel un poco amarilla y sus manos ya callosas son las armas para el día a día... y regatear... a veces la mejor forma de ayudar a que su martirio al final del mes no sea tan grande...
Son esclavos modernos de un hombre que maneja sus negocios por cuotas... ya sean supermercados... tiendas... o restaurantes... a este viejo lo que le interesa es su dinero... y con el gancho de un país con mejores condiciones de vida... atrapa a su presa... y se convierte en un moderno feudal... pero que a veces no defiende de la manera que debiera a sus "protegidos"... y eso puede pasarle al tipo de la esquina de cualquier barrio de este pequeño planeta...
Capturado... 8:11 a. m. ![]()