Ayer fui al hogar donde mi gigante pasó sus últimos meses...
La verdad... tengo que ser honesta... la razón x la que iba es que tenía ganas de visitar a don Carlos... un viejito que está ahí... que es en realidad el más joven de todos... pero apenas puede sostenerse en una silla de ruedas...
Don Carlos... tocayo de mi gigante... es un buen amigo... los domingos cuando visitaba a mi abuelo... me ponía a jugar scrabble con él... y otras veces solo me sentaba a hablar... mientras él se fumaba su cigarro (yo no podía acompañarlo... no x falta de ganas... sino xq mis padres andaban x ahí...)
Tenía como un mes de no verlo... de no poner un pie en ese lugar... y me dolió... xq la principal razón x la que iba es xq ahí estaba mi gigante... no me atreví a acercarme al que una vez fue su cuarto... ni me atreví a ir más allá de la cocina...
Todos los viejitos me reconocieron... y aunque no tengan bien puestos los cables del cerebro... todos sabían que soy la muchacha que sonríe a sus comentarios o a sus actos... y que con cariño los ayuda cuando no hay alguien más cerca...
Para serles sincera... voy a seguir iendo a ese lugar... a visitarlos... a jugar con don Carlos... o simplemente hablar con él...
Lo más triste de todo... es que en la mañana de navidad... todos estaban ahí... solitos... sin regalos ni familia... y nosotros... que no somos familia de ninguno... estabamos ahí...
Capturado... 7:48 a. m. ![]()