
Cuando recibía clases de fotografía... recuerdo que uno de los profes decía que cada quien tenía un ojo diferente para tomar la foto... que la composición dependía no solo de los elementos... sino de la forma y de lo que se quisiera transmitir con el momento capturado...
Los contrastes... las composiciones... las formas... las expresiones... todo tiene un ojo que decide que tomar y como revelarlo... como trabajarlo en el laboratorio...
Mi parte favorita siempre fue esa... estar en el cuarto oscuro... con el calor de la luz roja... y los olores indecentes de los químicos... el estrés del tiempo exacto... la camiseta para no manchar mis blusas negras... y la regla de usar los dedos para adelantar el proceso de revelado... las prensas de madera que no dejaban marca... y el ventilador chueco que usabamos para secar las fotos y los negativos... y como yo era medio buena para ensuciar todo... usaba la brocha de una vieja máscara de maquillaje para limpiar los negativos y las fotografías...
Pues bien... de camino a casa... pensaba en ese tiempo que disfrute bajo la luz roja de un cuarto oscuro... muy oscuro... xq solo teníamos un foco rojo... así que parecíamos cegatones trabajando... incluso... matriculaba los cursos en la tarde... para que cuando saliera no me doliera la cabeza x el cambio de la luz...
En la vida... todos somos como fotógrafos... y le damos a cada momento el matiz que queremos darle... lo recordamos de la forma que queremos... y así lo mostramos al mundo... de eso se trata esto... somos como fotógrafos capturando momentos... algunos con "mejor ojo"... y otros con menos...
Capturado... 8:05 p. m. ![]()